Siempre he tendido a ser carnívora, donde este un buen bistec con patatas fritas que se quite la langosta, ese era uno de mis mantras, cosa que he ido cambiando poco a poco (porque mi cuerpo me lo ha pedido).
Una de las experiencias corporales más intensas que vive el cuerpo femenino, es un embarazo.
Recuerdo la primera vez que me quedé embarazada, desde ese instante, para mi hubo como un desdoblamiento entre mi consciencia y mi cuerpo que de repente cogió el timón sin que yo, como digo conscientemente, controlará nada, mi cuerpo cambiaba y me iba pidiendo lo que necesitaba, le llaman antojos, yo los llamé necesidad.
Mi cuerpo me habló, y durante 9 meses me tuvo incapaz de cenar nada que no fuera fruta, media huerta Murciana, como mínimo.
Se lo comenté al obstetra y me dijo que mi cuerpo me pedía lo que yo necesitaba, que no hiciera oídos sordos porque era bueno tanto para el feto como para mi.
Lo curioso es, que recién nacido mi hijo, volví de forma natural a mi antigua manera de alimentarme.
Como digo esta es mi experiencia y así la transmito. ¿Cuál es la tuya? ¿Tienes antojos, cuando y de qué manera lo solucionas?
¿Pero por qué tenemos antojos? Siguiendo con lo que antes he explicado, son necesidades que tenemos y por lo que he visto por ahí, suelen ser causa de falta de ciertos minerales o vitaminas. Aquí os dejo un énlace que he encontrado, donde nos explican las causas de algunas de estas necesidades.
Como siempre, la gran recomendación es acudir a un especialista si no te encuentras bien. No lo dudes es la mejor opción y la solución, yo lo se, tú también.
Tus antojos dicen lo que tu cuerpo necesita.


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